sábado, 25 de abril de 2015

César o Na... poleón


Me encantan los problemas límites de la traducción, así que he disfrutado mucho la anécdota que nos contaba en Twitter Julia Escobar: "En la primera versión francesa de "Rebelión en la granja" de Orwell, a Napoleón, el cerdo dominante, le llamaron César". Nuestra amiga lo atribuía al chovinismo. Yo propuse que tal vez no fuese un disparate, si Orwell quería dar un nombre vagamente dictatorial, pero que no enlazara muy directamente con la historia concreta ni con los sentimientos propios. A fin de cuentas, no le puso Cromwell a su cerdo. Replicó Julia que así se perdía la indirecta de Orwell contra las simpatías comunistas de la intelectualidad francesa, Camus aparte. Y es verdad que César se llevaba todas las connotaciones a Italia y, de rebote, al fascismo más que al marxismo. Um, qué interesante.

Al día siguiente corro a consultarlo con Aurora Rice, que tiene querencia a darme la razón, tan buena es, pero se la da a Julia. Oh, bueno, vale, pero qué bien me lo paso, sopesando.




viernes, 24 de abril de 2015

Se quella con ch'io parlo non si secca


Qué gran reseña, con grandes luces y grandes sombras, tiene Dante, poeta del deseo de Franco Nembrini. Y claroscuros: por ejemplo, el afán catequético católico muy elemental de Nembrini. Por un lado, carga un poco la mano; por otro, sin una base mínima de doctrina es imposible entender a Dante, y eso hay que entenderlo. A veces, da con la medida justa. Otras, se les ven las intenciones. Muy buenas, por cierto. 

Las grandes luces son fogonazos interpretativos muy brillantes, como cuando explica el porqué de la pena del contrapasso y lo enlaza con el respeto exquisito de Dios a la libertad y a la elección del pecador. Entre las sombras, me fastidia que siga Los nueve ensayos dantescos de Borges sin mentar al maestro. 

Pero yo venía aquí a hablar de mí. En el verso final (¡en el final!) del canto XXXII del Inferno, Dante le promete al Conde Ugolino que si le cuenta su historia le recompensará "si la lengua no se le seca". La de veces que habré leído eso pensando que era una frase hecha, nada más. Esta vez, sin embargo, he percibido la angustia de Dante de pensar que, aunque Ugolino le cuente la atroz historia, si le falta inspiración, no podrá escribirla. El miedo a la lengua seca, ay. Como es mi miedo, he temblado al cerrar el canto.


jueves, 23 de abril de 2015

Esperanza


"[El Quijote] Toda estética es una antigua ética. (He aquí otra de las cosas que adivinó Cervantes.)", adivinó Rafael Sánchez Ferlosio. Añado, esperanzado: "Una nueva ética será, D. m., una nueva estética". Luego caigo en la cuenta de que eso, justamente, fue otra de las cosas que demostró Santa Teresa de Jesús. 


miércoles, 22 de abril de 2015

Teoría y práctica


Ayer, en la última sesión del cursillo pre-matrimonial, advertimos a los promessi sposi de dos de los peores peligros teóricos del matrimonio, la leyenda áurea del noviazgo y la leyenda rosa del divorcio. "Cada casado es un castillo, un castillo cercado, qué aventura", fue el resumen. 

Y yo lo pasé bien, porque me gusta la teoría, pero sentía el tirón de la práctica, de contar pequeños detalles diarios de Leonor y míos o incluso glosarles estos dos versos de Enrique Baltanás, tan hondos:
La raíz de la vida es el amor.  
Por eso es tan oscuro y escondido.
Pero hice un esfuerzo, y me salí del programa. 



martes, 21 de abril de 2015

Otra autobiográfica


Carmen, hija de su padre, también ha roto en autobiográfica sin remedio. Estábamos regando cuando he llamado por teléfono. He dejado a Quique a cargo de la manguera. Cuando me he dado cuenta, estaba persiguiendo con el chorro a Carmen, que corría a refugiarse en la casa. Ha resbalado con el agua que ya había caído en la entrada. 

Pero apenas ha tenido tiempo para llorar. Carmen se ha ido, resuelta, a dibujar. Esto:



lunes, 20 de abril de 2015

Robar a un mendigo


Como los niños no paraban, me salí al atrio de la iglesia a oír misa con el rabillo de un ojo mientras que con el otro rabillo los miraba jugar. Eso me plantó delante del cartel del mendigo. No pude resistirme a fotografiarlo, aunque con mala conciencia. No le pedí permiso, porque qué explicaciones podría darle. Aproveché su devoción (entraba a menudo a rezar) y, click, como un furtivo, esta foto. 



Lo de menos son las faltas de ortografía. Me llamó la atención esa intrusión del discurso laico y constitucional (art. 14) en su cartel. Podría haber dicho, con más fuerza petitoria y más verdad de fondo y mejor contextualizado: "Todos somos hermanos". Se ve, en ese pequeño detalle, hasta qué punto van calando en la sociedad los discursos, y cómo acaba todo mezclado y confundido. A la salida, mis hijos le dejaron lo que él pensaría una limosna generosa; y era un precio ajustado por la foto; y también una penitencia autoimpuesta por el robo. 


domingo, 19 de abril de 2015

Ida y vuelta


Virgilio, en el Infierno, para convencer a Minos (si no recuerdo mal), le da esta definición del Cielo: "el lugar donde se puede lo que se quiere". Con independencia de la virtualidad argumentativa para Virgilio, y de la poética (porque Paolo y Francesca, pobres, han querido lo que no se puede), la definición tiene una gran fuerza didáctica, si se la lee a través del espejo. La tierra, para tener una vida celestial, ha de ser el lugar en el que uno quiere lo que puede.